sábado, 12 de septiembre de 2009

La chapuza de la ayuda de los 420 euros

El pasado mes de agosto, el gobierno que dirige José Luis Rodríguez Zapatero anunció una ayuda extraordinaria de unos 420 euros (el 80% del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples [IPREM]) para los desempleados que hubieran agotado ya todas sus prestaciones y subsidios. La medida se tomó precipitadamente, sin contar con nadie y en mitad de agosto, el mes en el que España se aletarga (a pesar de la crisis); además se eligió la fórmula del Real Decreto, para ahorrarse el paso por el parlamento. Para empeorar aún más la situación, la medida no se explicó claramente a los afectados.
El texto del decreto-ley se publicó en el BOE el sábado 15 de agosto de 2009 bajo la denominación de Real Decreto-ley 10/2009, de 13 de agosto, por el que se regula el programa temporal de protección por desempleo e inserción (Disposición 13496 del BOE número 197 de 2009). Cuando los primeros desempleados acudieron el día 16 de agosto a las oficinas de empleo correspondientes, se encontraron con la primera sorpresa: los impresos de solicitud aún no habían llegado; pero la sorpresa mayor vendría después: sólo se podrían beneficiar de la cobertura extraordinaria para desempleados aquellos que hubieran agotado todas las prestaciones y subsidios a partir del 1 de agosto de 2009.
A continuación, expongo el artículo número 2 de la disposición (cve: BOE-A-2009-13496), el más polémico e injusto y en el que se detalla cuáles son los potenciales beneficiarios y los requisitos que deben cumplir:


"Artículo 2. Beneficiarios y requisitos.

1. Podrán ser beneficiarios de este programa las personas desempleadas menores de 65 años que, a la fecha de solicitud de incorporación al mismo reúnan los requisitos recogidos en las letras a) o b) siguientes:
a) Haber extinguido por agotamiento la prestación por desempleo de nivel contributivo dentro del período de duración del programa, y no tengan derecho al subsidio por desempleo, siempre que carezcan de rentas, de cualquier naturaleza, superiores en cómputo mensual al 75 por ciento del salario mínimo interprofesional, excluida la parte proporcional de dos pagas extraordinarias.
A estos efectos, aunque el solicitante carezca de rentas, en los términos anteriormente establecidos, si tiene padres y/o cónyuges, y/o hijos menores de 26 años, o mayores con discapacidad o menores acogidos, únicamente se entenderá cumplido el requisito de carencia de rentas cuando la suma de las rentas de todos los integrantes de la unidad familiar así constituida, incluido el solicitante, dividida por el número de miembros que la componen, no supere el 75 por ciento del salario mínimo interprofesional, excluida la parte proporcional de dos pagas extraordinarias.
Se considerarán rentas las recogidas en el artículo 215.3.2 del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/1994, de 20 de junio.
b) Haber extinguido por agotamiento, incluidas las prórrogas, los subsidios por desempleo establecidos en el artículo 215 de la Ley General de la Seguridad Social, dentro del período de duración del programa, siempre que reúnan los requisitos de carencia de rentas establecidos anteriormente.

2. En ambos casos, las personas desempleadas a que se refiere el apartado anterior deberán estar inscritas como demandantes de empleo, suscribir el compromiso de actividad a que se refiere el artículo 231.2 de la Ley General de la Seguridad Social y comprometerse a realizar las distintas actuaciones que se determinen por el Servicio Público de Empleo correspondiente en el itinerario activo de inserción laboral en que participen.

3. Los requisitos de carencia de rentas individuales y, en su caso, de rentas familiares deberán concurrir en el momento del agotamiento de la prestación por desempleo o del subsidio por desempleo, así como en el momento de la solicitud y durante la percepción de la prestación por desempleo extraordinaria, no siendo aplicable la salvedad incluida en el segundo párrafo del artículo 215.3.1 de la Ley General de la Seguridad Social.

4. No podrán beneficiarse del programa los trabajadores que agoten el subsidio por desempleo para mayores de 52 años establecido en el artículo 215.1.3 de la Ley General de la Seguridad Social, los trabajadores fijos discontinuos que, mientras mantengan dicha condición, agoten la prestación por desempleo o los subsidios por desempleo durante los períodos de inactividad productiva y los trabajadores que agoten la prestación por desempleo o los subsidios por desempleo durante la suspensión de la relación laboral o la reducción de la jornada de trabajo en virtud de Expedientes de Regulación de Empleo".


En la segunda escena de este sainete, de esta chapuza que indudablemente pasará a formar parte de la ya muy larga lista de agresiones a la clase trabajadora, el gobierno ha contado principalmente con el apoyo de los grupos políticos de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Izquierda Unida (IU) e Iniciativa per Catalunya Verds (ICV); también le apoyan los sindicatos mayoritarios Comisiones Obreras (CC. OO.) y Unión General de Trabajadores (UGT), dos organizaciones sindicales expertas ya en traicionar a los trabajadores empleados y que ahora parece que también van camino de ser expertas en engañar a los parados. En esta última entrega, la principal novedad es que los beneficiarios de esta ayuda serán los desempleados que hayan agotado sus prestaciones y subsidios a partir del 1 de enero de 2009.
En mi opinión, esta ayuda debería de llegar a todos y cada uno de los parados que no tienen cobertura económica; me parece vergonzoso que los que dicen representar a los trabajadores hayan sido cómplices de este nuevo atropello. Aunque Zapatero se disfrace de descamisado en las fiestas sindicales y simule conocer la letra de "La Internacional", no toma esta medida por convencimiento propio: sabe que llegando a un acuerdo con los sindicatos mayoritarios evita una posible huelga general y de paso refuerza su falsa imagen de progresista.
Por otro lado, la derecha se rasga las vestiduras ante una hipotética subida de impuestos y seguramente desearían condenar a los parados a la indigencia: todo por defender sus intereses y los de sus acomodados amigos.
Por último, si el problema es la falta de dinero, en España hay muchas parcelas económicas de donde recaudar y/o recortar: que absolutamente todo el mundo pague sus impuestos (sea quien sea), que los más ricos paguen más (sobre todo, que paguen), que se aumenten los impuestos sobre los artículos de lujo, que regresen las tropas españolas destinadas en la Guerra de Afganistán y, por qué no, menos fiestas, menos despilfarro futbolístico (panem et circenses [pan y circo]) y menos gastos superfluos en general... y hasta ahí puedo leer.