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domingo, 15 de marzo de 2009

Miguel Delibes, Hijo Predilecto de Valladolid

 Miguel Delibes Setién nació en Valladolid el domingo 17 de octubre de 1920. Hijo de Adolfo Delibes Cortés --abogado y catedrático de Derecho en la Escuela de Comercio-- y de María Setién, don Miguel era el tercero de los ocho hijos del matrimonio. Estudió en el Colegio La Salle y cursó el bachillerato en el Colegio de Nuestra Señora de Lourdes de los Hermanos de las Escuelas Cristianas de Valladolid. El estallido de la Guerra Civil le impidió ingresar en la Universidad, aunque continuó sus cursos de perito mercantil y sus prácticas en la Escuela de Artes y Oficios. Se alistó como voluntario en la Marina y fue destinado a Palma de Mallorca, donde prestaría servicio en el crucero pesado Canarias. En el año 1939 regresó a Valladolid y comenzó sus estudios universitarios en las disciplinas de Derecho y Comercio. Gracias a sus dotes de dibujante, en 1941 ingresa como caricaturista en el periódico El Norte de Castilla. Realizó un curso de periodismo en Madrid, lo que le permitió obtener el carné de periodista profesional; así, en 1942 publica su primer artículo --sobre la caza mayor, una de sus grandes aficiones-- en El Norte de Castilla. A ese artículo le seguirían muchos más; entre los artículos de don Miguel no faltarían aquellos en los que ejerció de crítico de Cine. En 1945 ganó por oposición la Cátedra de Derecho Mercantil y fue destinado a la Escuela de Comercio de Valladolid.

 El 23 de abril de 1946 se casó con Ángeles de Castro. Comienza en estas fechas a escribir sus primeras novelas, animado por su esposa. En 1952 fue nombrado subdirector de El Norte de Castilla y director del mismo en 1958. Por sus campañas en favor del medio rural castellano y de denuncia por el abandono y la postración de Castilla, en 1963 se vio obligado a dimitir de su cargo periodístico. En 1974 murió su esposa Ángeles. Entre todas sus obras, cabe destacar las siguientes: "Aún es de Día" (1949); "El Camino" (1950); "El Loco" (1953); "Mi Idolatrado Hijo Sisí" (1953); "Los Raíles" (1954); "La Partida" (cuentos, año 1954); "Diario de un Emigrante" (1958); "La Caza de la Perdiz Roja" (1963); "USA y Yo" (libro de viajes, año 1966); "Cinco Horas con Mario" (1966); "La Primavera de Praga" (libro de viajes, año 1968); "Parábola del Náufrago" (1969); "La Mortaja" (relatos, año 1970); "La Caza en España" (1972); "El Príncipe Destronado" (1973); "Las Guerras de Nuestros Antepasados" (1975); "El Disputado Voto del Señor Cayo" (1978); "Los Santos Inocentes" (1981); "Cartas de Amor de un Sexagenario Voluptuoso" (1983); "El Tesoro" (1985); "377 A, Madera de Héroe" (1987); "Señora de Rojo sobre Fondo Gris" (1991); "El Último Coto" (1992); "Diario de un Jubilado" (1995); por último, "He Dicho" (colección de artículos periodísticos, año 1996).

 El lunes 6 de enero de 1947 --en Barcelona-- le fue concedido el Premio Nadal, por su novela "La Sombra del Ciprés es Alargada". Entre los numerosos premios, honores y galardones que don Miguel atesora --tras su larga y honesta carrera-- son dignos de mención los siguientes: el Premio Nacional de Literatura por "Diario de un Cazador" (1955); el Premio Fastenrath de la Real Academia Española por "Siestas con Viento Sur" (1957); el Premio de la Fundación Juan March por "La Hoja Roja" (1959); el Premio de la Crítica por "Las Ratas" (1962); miembro de la Real Academia Española, ocupando el sillón "e" (1975); el Premio Príncipe de Asturias de las Letras (1982); Doctor Honoris Causa por la Universidad de Valladolid (1983); el Premio de las Letras de la Junta de Castilla y León (1984); Hijo Predilecto de Valladolid (1986); el Premio Nacional de las Letras Españolas (1991); el Premio Cervantes (1993); Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo (1999); por último, el Premio Nacional de Narrativa por "El Hereje" (1999).

 Pero si hay un premio que Miguel Delibes merece sobradamente, ese es el Premio Nobel de Literatura; espero que ni su delicada salud de hierro ni la inexplicable cerrazón de algunos ilustres señores nos impidan ver cumplido el sueño de que Delibes tenga el Nobel en su vitrina.


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sábado, 28 de febrero de 2009

José Zorrilla, Cronista de Valladolid

 El 21 de febrero de 1817 --en Valladolid-- nació el poeta y dramaturgo romántico José Zorrilla y Moral. Su padre fue don José Zorrilla Caballero --hombre de rígidos principios, absolutista y partidario del pretendiente al trono, el infante Carlos María Isidro Benito de Borbón y Borbón-Parma, más conocido como Don Carlos-- y su madre, doña Nicomedes Moral y Revenga. Tras pasar por Valladolid, Burgos y Sevilla, en 1827 la familia se estableció en Madrid, donde el padre ocupó el puesto de Alcalde de Casa y Corte y ejerció el cargo de Superintendente General de la Policía. José Zorrilla pasó por el Real Seminario de Nobles de Madrid y entre los años 1833 y 1836 estudió leyes en las universidades de Toledo y Valladolid. En el año 1836, cuando su padre quería que se trasladase con él a Lerma, huyó de la casa de sus padres y empezó a alcanzar notoriedad cuando --al pie del sepulcro y frente a la multitud que acudía el 15 de febrero de 1837 a la ceremonia del entierro-- leyó una conmovedora composición poética en honor del joven finado, el poeta romántico Mariano José de Larra.

 El 22 de agosto de 1839, Zorrilla se casó con doña Florentina (Matilde) O'Reilly; este matrimonio fue desaprobado por su padre y no prosperó por la diferencia de edad entre los contrayentes y por los continuos enfrentamientos surgidos entre su madre y Florentina. Además, el hijo de su esposa nunca le aceptó como padrastro. En el año 1845 viajó a Francia, donde conoció a Alexandre Dumas, George Sand, Alfred de Musset y Théophile Gautier; allí recibió con gran pesar la noticia de la muerte de su madre. En 1846 regresó a Madrid, donde más tarde fue nombrado miembro de la Junta Directiva del Teatro Español, recién estrenado; en 1848 fue nombrado miembro del augusto cuerpo de distinguidos literatos de la Real Academia Española, aunque no tomaría posesión efectiva del sillón “L” hasta el año 1885. En 1849 murió su padre, legándole unas considerables deudas y un vacío que acentuaba sus remordimientos de conciencia.

 En 1851 --con grandes apuros económicos-- huyó a París, donde conoció a Leila, a quien amó apasionadamente. En 1853 se trasladó a Londres. En 1854 partió rumbo a Méjico, viviendo también en Cuba en el año 1858. En 1864 --bajo el mandato del emperador de México Maximiliano I-- se convirtió en poeta áulico y fue nombrado Director del Teatro Nacional de México.

 Muerta ya su esposa, en el año 1866 regresó a España; el fusilamiento de Maximiliano I le produjo una gran desazón, aunque siempre se mantuvo al margen de cuestiones de índole política. En 1869 se casó con Juana Pacheco. Continuó padeciendo apuros económicos. En 1884 fue nombrado Cronista Oficial de Valladolid y en 1889 fue coronado como Poeta Nacional en Granada.

 José Zorrilla murió en Madrid el 23 de enero del año 1893, tras una intervención quirúrgica para extraerle un tumor cerebral.

 Entre sus obras cabe destacar las siguientes: los poemas dramáticos "Vivir Loco y Morir más" (1837), "El Zapatero y el Rey" (1840), "Sancho García" (1842), "El Puñal del Godo" (1843), “Sofronia” (1843), “La Mejor Razón, la Espada” (1843), "Don Juan Tenorio" (1844), "La Calentura" (1847), “El Rey Loco” (1847) y "Traidor, Inconfeso y Mártir" (1849); las obras épicas "Los Cantos del Trovador" (publicada en tres tomos, 1840-1841), "Granada" (1852) y "La Leyenda del Cid" (1882); las poesías narrativas o leyendas "A Buen Juez, Mejor Testigo", "Para Verdades el Tiempo y para Justicias Dios", "El Capitán Montoya", "Margarita la Tornera", "La Pasionaria", "La Azucena Silvestre", "La Princesa Doña Luz" y "A la Memoria de Larra"; por último, el libro de memorias "Recuerdos del Tiempo Viejo" (1883).


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