lunes, 13 de octubre de 2008

Alacena de Amargura

Alacena de amargura.

Amores borrados bajo avalanchas
de olvido, caricias embarrancadas
en escollos de indiferencias anchas ...

Amistades rotas bajo arroyadas
de incomprensión, abrazos residentes
en trampas de ingratitudes pesadas ...

Compañas perdidas bajo torrentes
de incomunicación, palabras presas
en jaulas de indolencias imponentes ...

¿ Es posible desmantelar las gruesas
paredes de la despensa interior,
la que alberga inclinaciones aviesas ?

¿ Es posible destrizar -- sin dolor --
la triste alacena del desapego,
de lo apartado ... de nuestro amargor ?

¿ Es posible desmarañar el juego
que ocupa todo el ruinoso trastero
del -- siempre -- sobrevalorado ego ?

... Yo nada sé; y -- bien pensado -- quiero
aprender a olvidar lo que prendido
perdura en el inquietante brasero
que con rencor y odio es mantenido.

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